Carta a Séfora

Naciste ayer 30 de Mayo a las 10:31 h.  Años atrás me planteé dar sentido a lo realizado en mi vida con alguien a quien transmitir mis experiencias y conocimientos, un bagaje de continua lucha por sobrevivir, como dijo Iñigo Balboa (1), « el tiempo, los años y los lances, todos vinieron al hilo de la vida, y de ninguna estoy especialmente orgulloso: viví, como pude, lo que mi tiempo quiso que viviera; y ningún camino es malo excepto el que te lleva a la horca».  Las mías son vivencias como las de tantos otros, quiero hacerlo para no caer en el mismo error anterior, la poca atención que presté a tus hermanas el dar por hecho que cubriendo sus necesidades y caprichos cumplía como padre, tarde me di cuenta de ello, ocurre habitualmente cuando ambos cónyuges se entregan al trabajo intensamente con el fin de alcanzar algo mejor en esta sociedad de consumo desenfrenado, olvidando lo esencial, que los hijos son parte de uno mismo, de ahí el deseo de guiar y enseñar a un vástago desde sus inicios, como dijo el madianita Jetro, «Séfora se convirtió en carne de mi carne. Le di todo lo que estaba en mi mano, sobre todo mi sabiduría, pues desde la infancia se mostró más perspicaz y sensata….» (2)

Tu nombre también tiene un significado al igual que el de tus hermanas, Libertad (un anhelo en 1977 tras varias décadas de dictadura), Paloma (símbolo de la paz en lo social casi alcanzada en 1984, -también el nombre de su madre-), el tuyo Séfora (gorrión -el ave más inteligente y libre de la tierra-, o estrella -una luz que guía-, tiene ambas acepciones), desearía que lograras ser el espejo para muchos con honestidad, con ello estaría pagado, yo lo he pretendido fallando en muchas ocasiones (los errores fueron la base de toda mi experiencia, espero lograr que los evites y aprendas de ellos).

Te preguntarás ¿porqué el nombre de Séfora?, en homenaje al inicio de algo, igual que la mujer de Moisés, guía de un pueblo al que también cercenaron la Libertad y la Paz, lo mismo está ocurriendo actualmente con los derechos sociales, esos que costaron grandes sacrificios durante décadas, para ello hacen falta personas que de nuevo los restituyan, te transmitiré solidaridad frente a egoísmo, pues mientras exista la individualidad los que gobiernan serán más fuertes porque saben que esa situación juega a su favor y, tienen en nómina a auténticos profesionales especializados en mantenerla.

Desde el momento que comuniqué tu futuro nacimiento, el comentario más habitual fue, ¿no eres muy mayor para tener un hijo?, la contestación a casi todos ellos fue: «NO, mayor, es no tener ganas de volver a empezar una nueva aventura y parto con el deseo y la ventaja de los años vividos», o aquel otro de un compañero y amigo (jmacal) cuando me dijo, yo en estos tiempos difíciles no me planteo tener ningún hijo (con 30 años aprox.), y al preguntarme ¿porqué lo haces tú?, le contesté: «tiempos difíciles para nosotros son todos, ayer, hoy, mañana, y si no somos capaces de arreglarlo, algunos de los que nazcan ahora tal vez lo hagan en el futuro», ojala ella fuese parte de esos algunos.

1.       El puente de los asesinos, Pérez-Reverte A., Alfaguara 2011, página 120
2.       http://www.lsf.com.ar/libros/83/sefora-heroinas-de-la-biblia-ii/

 

Publicado en:  http://es.globedia.com/carta-a-sefora

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