No era para menos, siendo el Emperador un estamento superior a los reyes, y siguiendo la
tradición de todas las Constituciones monárquicas, tanto españolas como europeas (con alguna levísima excepción en la Constitución noruega), que establecen en unos u otros términos la regla de la absoluta irresponsabilidad regia, fiel reflejo del viejo aforismo británico «the king can do not wrong» (el Rey no puede hacer mal).
En nuestra Constitución queda claro al reflejarse en los artículos 56.1, 56.3, 64.2, 65.2, pero el CGPJ ha abierto una diligencia de investigación y será con este mecanismo «cuando podamos decidir si ha sido un error o no», según Sigue leyendo








