Pretenden hacernos creer que la suerte de los asalariados mejorará por si misma,
como simple consecuencia de la reforma del sistema social, pero los elementos de la realidad social son los hechos sociales, cuyo conjunto es la sociedad, estos hechos sociales son externos porque están dentro de una sociedad que ya tiene una estructura y características determinadas, que ha condicionado su forma de ser y de comportarse durante décadas fruto de reivindicaciones y luchas entre los asalariados y la patronal, pretendiendo con las nuevas reformas retrotraernos a principios del siglo XX.
Lo hacen diciendo que será el progreso, pero el inversor tiene un concepto del progreso como el beneficio que obtienen analizando solo la mercancía, demostrando un menosprecio del costo humano y social que lleva consigo su logro, como el que no triunfa es insignificante, porque el costo por conseguirla es carente de significado, de valor y sentido en qué condiciones se elaboró. Sigue leyendo









