Annah Arendt definió el proceso evolutivo del ser humano respecto a su dependencia al trabajo, de la siguiente forma:
– El «Homo Laborans», se puede identificar con lo más primitivo del ser humano, asociado al proceso biológico, nacimiento, reproducción y muerte, única actividad necesaria para la supervivencia del hombre. Al «Animal Laborans» no le interesa la sociedad, vive los procesos biológicos naturales únicamente.
– El «Homo Faber», introduce elementos que puede compartir, como las herramientas que nos libera de vivir solo los procesos biológicos naturales, con el uso de ellas desarrolla un trabajo diferente al «Animal Laborans», crea un mundo nuevo y artificial, no perdurable, es el trabajador entregado únicamente a mejorar su existencia, su propio mundo. Sigue leyendo









