Aquel 15M que tanto esperanzas alentó, aquel resurgir de una parte de la ciudadanía
en defensa y reclamación de sus derechos, capaz de darle la vuelta a la perversa y desconexión idea entre la causa de la crisis y sus consecuencias, esa que nos hacía creer incluso que éramos parte de su causa cuando la realidad es otra bien distinta.
Ese espíritu al no enfocarse hacia una coalición que verdaderamente nos hubiese representado para no perder el Bienestar Social o la merma de todos los derechos Sigue leyendo









