Desde el año 2005 se estableció el Día Internacional de Conmemoración anual en memoria del Holocausto como Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio,
más pertinente que nunca ya que el genocidio y los crímenes atroces se siguen repitiendo en diversas regiones del mundo.
La Asamblea de Madrid presidida por la dimitida y cínica Cifuentes celebró ese importante homenaje con la premisa de «no olvidar» y el compromiso de reafirmar los valores de «Democracia, Libertad y Derechos humanos». No sabría, a pesar de su Masters, que mencionaba uno de los documentos fundamentales de la Revolución Francesa, aprobado el 26 de agosto de 1789 por la Asamblea Nacional Constituyente. Sigue leyendo









