Franco, felón, taimado y cruel, también fue descrito como un elemento que siempre se
sintió relegado y le llevó a una gran frustración cuya consecuencia fue el odio, destinando ese odio a dañar a personas o colectivos concretos, planificó las conductas de agresión, evaluando y anticipando las reacciones de los demás y para encubrirse a sí mismo. También lo pensaba o leyó Miguel de Unamuno cuando en octubre de 1936 pronunció la frase: «la nuestra es solo una guerra incivil. Vencer no es convencer, y hay que convencer, sobre todo, y no puede convencer el odio que no deja lugar para la compasión».
Franco siempre actuaba de forma que fuesen otros quien diesen la cara, desde la distancia ordenaba, por ello lo defino como «no muy valiente» y por los tanto, debía de tener en «La Blanca» en el apartado «Valor»: Se le supone, como nos pone a todos tras el Servicio Militar, narro los hechos que lo corroboran. Sigue leyendo









