Desde niño adquirimos conceptos imbuidos por nuestros mayores o por la sociedad donde nos encontramos pero ¿alguna vez nos hemos parado a pensar de forma diferente?, no me
refiero a la libertad de expresión política o religiosa, sino a conceptos más insignificantes.
Reflexionemos en un objeto cotidiano despojándolo de la idea preconcebida, por ejemplo, una botella. Kant (1724-1804) definió: «no conocemos las cosas como son en sí, sino solo la manera en que aparecen». En un análisis realizado por P. Ruiz Trujillo1, lo define como una visión platónica, al ser nuestro pensamiento quien construye la realidad, tanto él como el lenguaje son anteriores al mundo, configurándolo, por eso el nombrar las cosas influye subjetivamente al verlas creando una realidad. Sigue leyendo









